Episodio 1×18 : Numbers
La siguiente es una descripci�n detallada del Episodio 1×18: Numbers de la Serie televisiva Lost. Si no quieres enterarte de antemano lo que ocurre, no deber�as seguir leyendo, ya que se incluye informaci�n que podr�a da�ar la experiencia de qui�n no haya visto el episodio (spoiler).
Mientras las olas golpean la costa, vemos a Hurley ayudando a construir la segunda balsa. Jin intenta decirle qu� hacer, pero �l no comprende. La ayuda proviene de alguien inesperado, pues es Michael quien explica y traduce lo que dice Jin. Parece que ambos han empezado a “entenderse” en el proceso de construcci�n de la balsa.
Y hablando de la balsa, Jack se acerca a chequear su progreso. Las cosas marchan bien, pero Michael le dice que sus posibilidades de ser rescatados por una embarcaci�n ser�an mayores si pudieran llevar con ellos un transmisor para enviar una se�al de socorro. En principio, Jack apoya la idea, pero incluso si Sayid pudiera inventar alg�n artefacto, �c�mo lo encender�an? Cuando Hurley recuerda que Sayid les hab�a contado que la mujer francesa ten�a bater�as, va con Jack y le preguntan al respecto, pero este no muestra ninguna intenci�n de volver a verla. Jack dice que entonces ir� �l, pero Sayid sabe que esa no es una buena idea. Adem�s, �l estaba inconsciente cuando lo llev� a su campamento y, al regresar, estaba desorientado, as� que, para ser honesto, �l no sabe d�nde encontrarla. Pero… �qu� hay de los mapas que agarr� Sayid? Quiz�s lo gu�en a su campamento. Sayid los revisa y Hurley empieza a hojeralos, pero de repente se detiene y empalidece. Desde su punto de vista, vemos que la hoja contiene una serie de n�meros que se repiten: 4,8,15,16,23,42.
Hacemos un FLASHBACK a Hurley sentado en el sof� de casa de su madre, comiendo pollo de una cubeta que lleva el mismo logotipo que su camisa de trabajo. Su madre lo rega�a y le dice que salga y trate de conseguirse una buena mujer, pero Hurley est� prest�ndole atenci�n al Mega-Lotto que transmiten en la televisi�n. Mientras son mencionados los n�meros ganadores, casi no podemos creer lo que sucede. 4,8,15,16,23 y el s�per n�mero… 42. Hurley chequea su ticket, ve que es el ganador… y se desmaya sobre la mesa de centro.
De vuelta en la isla, Sayid se despierta por un momento y ve a Hurley observ�ndolo fijamente. Desea hablar acerca de los n�meros que est�n en los documentos de Rousseau. Sayid le responde que no sabe qu� significan -cre�a que pod�an ser coordenadas de algo, pero se dio cuenta de que era imposible. Cuando le pregunta a Hurley por qu� est�n tan interesado, este inventa una excusa y se aleja. Pero mientras se marcha, lo vemos tomar el mapa que Sayid le quit� a Rousseau.
Hacemos un FLASHBACK a una conferencia de prensa fuera de la casa de la familia Reyes. C�maras y reporteros luchan por espacio, al tiempo que Hurley es bombardeado con preguntas acerca de c�mo escogi� los n�meros ganadores. “Ellos s�lo vinieron a m�”, afirma. Presenta a su familia: su madre, hermano, cu�ada y su querido abuelo “Tito”. De hecho, lo primero que quiere hacer con el dinero es enviar a su abuelo a unas bien merecidas vacaciones. Pero mientras Hurley contin�a narrando sus felices planes, algo terrible sucede… Tito colapsa y cae muerto all� mismo, debido a un infarto.
De vuelta a las cuevas, Charlie llega y encuentra a Hurley llenando varias botellas de agua, pero est� actuando extra�o. Es como si se sintiera culpable. Cuando Charlie le pregunta si va a alg�n sitio, Hurley le contesta que dar� un paseo. Charlie le dice que desea ir con �l, pero Hurley insiste en que quiere ir solo.
En la playa, Locke encuentra a Claire y le pide que lo ayude con un proyecto: nada extenuante, s�lo serruchar un poco. Ella acepta y se marcha con �l.
De regreso en las cuevas, esta vez es Jack quien llena envases de agua, pero es Sayid quien se acerca… y no est� de buen humor. Le pregunta a Jack d�nde est� el mapa -el que le rob� despues de que se rehusara a buscar a Rousseau. Y enviar a Hurley a hacer el trabajo sucio es algo muy bajo! La evidente confusi�n de Jack es suficiente para que Sayid se d� cuenta de que �l no est� detr�s de ello. En ese momento llega Charlie, les comenta la leve discusi�n que tuvo con Hurley, por lo que llegan a una conclusi�n aterradora: Hurley se fue a buscar a Rousseau… solo.
Encontramos a Hurley caminando por la playa con una mirada decidida y hacemos un FLASHBACK a �l manejando un Hummer. Ya cobr� el dinero de la loter�a. Su madre est� sentada en el asiento del pasajero. El carro se desplaza por un vecindario distinguido. Hurley le pregunta si ha notado lo mal que han ido las cosas para ellos �ltimamente: la muerte de su abuelo, la ca�da de un rayo sobre el sacerdote en el funeral, el fracaso del matrimonio de su hermano; es como si el dinero estuviera… maldito. Su madre le golpea el brazo. Ellos son cat�licos; eso es blasfemia. Por otra parte, ambos saben que no existen tales cosas como las maldiciones. Quiz�s ella tenga raz�n… Hurley hace que se ate un pa�uelo a sus ojos, pues le tiene una sorpresa.
Llegan a una mansion reci�n construida, un regalo de Hurley para su mam�. Pero mientras a ayuda a salir del carro, esta se tropieza con la acera, se cae y se quiebra un tobillo. Y.. un momento… �qu� es ese olor?�Eso es humo? Hurley se voltea y se da cuenta de que su nuevo hogar est� en llamas, y antes de que pueda llamar al 911, llega un cuerpo de polic�as, sacan sus pistolas y arrestan a Hurley de una forma muy ruda. No existen tales cosas como las maldiciones, no?
De vuelta en la playa, vemos el mismo cable que meti� a Sayid en problemas. Hurley lo recoge y empieza a seguirlo hacia la jungla. Hacemos un FLASHBACK a una elegante oficina donde Hurley est� recibiendo una actualizaci�n de su contador. Le dice que deber�a estar feliz porque sus jugos de naranja han subido de precio despu�s de que tormentas tropicales azotaron Florida. El posee una f�brica de cajas en Tustin… �por qu� nos suena familiar?. Su f�brica de zapatos deportivos de Canad� se quem� y ocasion� la muerte de dos personas, pero estaba asegurada. Cuando empieza a hablar acerca de su presentimiento de que el dinero est� maldito, su contador le dice que �l no es el primer ganador de la loter�a que cree que el dinero le ha tra�do s�lo problemas. Por otra parte, �l es contador; no cree en maldiciones, cree en n�meros. As� es! Finalmente Hurley lo ha descifrado: lo que est� maldito no es el dinero sino los n�meros! Y el hombre est� por explicarle lo demente que eso suena, cuando alguien de un piso m�s alto salta del edificio pasa justo en frente de su ventana.
De vuelta a la isla, Michael, Walt y Jin trabajan en la balsa. El golpeteo molesta a Sawyer, quien est� sentado c�modamente leyendo un libro. Ellos le piden ayuda, pero el no se las da. En la misma playa est�n Sun y Kate. Sun se pregunta si su esposo le volver� a hablar alg�n d�a. Tambi�n se pregunta si �l decidir� irse en la balsa cuando desembarque, y si alguna vez lo ver� de nuevo.
En la jungla, Hurley sigue la pista. Se para sobre algo en el suelo y escucha un “click”. Antes de que pueda preguntarse qu� rayos es eso, Sayid emerge de los arbustos con Jack y Charlie y le alerta que no se mueva, pues est� parado sobre un gatillo de presi�n. Si se mueve, la filosa trampa lo matar�. Antes de que ellos consigan la manera de liberarlo del apuro, Hurley act�a por su cuenta y salta del gatillo. Justo cuando las puntas van a herirlo, se escabuye, apenas evitando la trampa. Cuando Jack le pregunta qu� est� haciendo all�, le responde honestamente: va a buscar una bater�a para el transmisor. Bueno, si es as�, entonces todos ir�n. Pero Sayid toma el mando.
FLASHBACK a un hospital. Hurley se encuentra en el escritorio de la recepci�n preguntando por un paciente llamado Leonard. Mientras discute con la enfermera, ve a un hombre de mantenimiento subiendo por una escalera plegable para cambiar un bombillo. Justo cuando el hombre se estira para alcanzar la l�mpara, Hurley le grita que no lo haga; no es una buena idea. Un doctor se acerca y reconoce a Hurley, as� que le permite ver a Leonard. No est� claro c�mo Hurley conoce a este hombre, incluso al doctor, pero llegamos a una habitaci�n de recreaci�n donde vemos a Leonard jugando “Une a cuatro” y diciendo algo a media voz una y otra vez. Obviamente no est� bien de la cabeza. Hurley le dice que necesita cierta informaci�n. “�Qu� significan los n�meros?” Y empezamos a o�r mejor a Leonard. Se mantiene repitiendo una serie de n�meros: 4,8,15,16,23,42. Hurley contin�a presion�ndolo, pregunt�ndole si los n�meros le hicieron algo tan malo como para que terminara en ese lugar. Nada todav�a. Entonces Hurley le dice que cree que los n�meros le hicieron algo a �l despu�s de que los utiliz� para ganar la loter�a. Leonards se detiene de golpe. No puede creer lo que acaba de escuchar. “Abriste la caja”, le dice. “Ahora no parar�”. Debes alejarte de ellos o no parar�!” Cuando Hurley le pregunta d�nde obtuvo los n�meros, le dice que alguien llamado “Sam Toomey” los escuch� cuando estuvieron un a�o trabajando en Kalgoorlie… Australia.
De regreso en la selva, Sayid y los dem�s contin�an su camino, el cual abruptamente llega a su fin. Tienen justo en frente un r�stico puente colgante, suspendido sobre un precipicio. Jack le pregunta a Sayid por qu� nunca se lo mencion�, pero Sayid no lo hab�a visto nunca. �Qui�n lo construy�? Y m�s importante a�n, �c�mo van a cruzarlo? Antes de que puedan discutir mucho el asunto, Hurley camina sobre �l confiadamente, llevando a los dem�s al p�nico. Para sorpresa de todos, llega al otro lado f�cilmente. Envalentonado, Charlie empieza a cruzarlo, pero justo cuando va por la mitad del recorrido, el puente comienza a crujir. Charlie se lanza hasta tierra firme justo cuando el usado puente se derrumba. Hurley y Charlie est�n de un lado; Jack y Sayid, del otro. Jack les dice que se queden donde est�n hasta que �l y Sayid encuentren una v�a para llegar hasta all�. Pero Hurley no tiene �nimo de obedecerlos, y les dice que se queden tranquilos mientras el y Charlie siguen el camino del otro lado. Charlie se harta, le pide que escuche a Jack y que deje de actuar como un lun�tico.
Hacemos un FLASHBACK a una peque�a casa en medio de la nada, rodeada por el desierto rojo de Kalgoorlie. Hurley le pregunta a la mujer que abre la puerta si esa es la casa de Sam Toomey. Cuando ella dice que s�, que ella es su esposa, Hurley dice que le gustar�a hablar con �l. A la se�ora le gustar�a hablar con �l tambi�n, pero muri� hace cuatro a�os. Los seguimos hasta el interior de la casa y nos enteramos de que Leonard sirvi� con Sam en la U.S Navy a�os atr�s. Hurley le pregunta a la se�ora Toomey acerca de los n�meros. Ella comenta que Sam oy� una voz repiti�ndolos, una y otra vez, mientras cumpl�an su servicio en un post-monitoreo de la naval en el Pac�fico del Sur, hac�a 16 a�os. M�s tarde, Sam emple� estos n�meros para ganar un concurso en un concurso regional. Gan� una gran suma de dinero, pero las cosas empezaron a salirle mal a �l y a su familia a partir de entonces. Sam cre�a que los n�meros estaban detr�s de su mala suerte, as� que se mud� con su familia al desierto con la esperanza de detener la maldici�n. Hurley le pregunta a la se�ora Toomey si Sam alguna vez logr� que su mala suerte acabara. La respuesta de la viuda le da valor por un momento… pero s�lo por un momento… “Si. Coloc� una pistola en su boca y hal� el gatillo”. Hurley confiesa que piensa encontrarse bajo la misma maldici�n, pero la Sra. Toomey no le hace caso. “Usted hace su propia suerte, Sr. Reyes”, afirma. “Usted est� buscando una excusa que no existe”.
De regreso en la isla, Claire y Locke hablan tranquilamente mientras ella lo ayuda con su proyecto. Est� agradecida por tener algo m�s que hacer aparte de intentar recordar lo que le pas� en la jungla.
Mientras tanto, Jack y Sayid contin�an su paso en la selva tratando de encontrar una v�a hacia el otro lado. Sayid comienza a sentir que reconoce algo cuando Jack se topa m�s adelante con otro alambre. BOOM! Se produce una fuerte explosi�n entre los arbustos que est�n frente a elllos, y cuando el humo y el polvo se disipan, vemos a Sayid y a Jack caminando entre los remanentes de la “casa” de Rousseau. Pero, un momento… por qu� no hay ning�n resto de la estructura? No hay nada aqu�. Sayid se da cuenta de que Rousseau debe haber sabido que �l regresar�a, as� que le instal� trampas explosivas y se traslad� a otro lugar. Pero trasladarse a d�nde?
Mientras tanto, Charlie y Hurley intentan regresar siguiendo el sonido de la explosi�n para ver si Jack y Sayid est�n heridos. Charlie le pregunta a Hurley por qu� est� actuando tan extra�amente, y finalmente Hurley est� dispuesto a dec�rselo. Pero justo cuando comienza, alguien dispara y se rompe la rama de un �rbol cerca de ellos…. Quedan inm�viles… �Alguien les dispar�?… Y se dan cuenta de que as� fue, cuando un segundo disparo les pasa m�s cerca que el anterior. Entonces se dispersan, pues corren en diferentes direcciones para salvar su vida. De pronto Hurley cae de cara al suelo y cuando se levanta, est� siendo apuntado por un rifle… sostenido por Rousseau.
Normalmente, Hurley est�ria temblando de p�nico y, s�, ahora tiene un poco de temor, pero detr�s de este hay algo m�s: desesperaci�n. Necesita saber qu� significan los n�meros, y quiere la respuesta ahora! Algo en su actitud conmueve a Rousseau y le dice que su equipo recibi� una transmisi�n desde su embarcaci�n en la que repet�an esos n�meros. Cambiaron el curso para investigar y, como resultado, naufragaron en la isla. Su grupo continu� buscando la fuente de la transmisi�n y, semanas despu�s, descubrieron la torre radial en la isla, cerca de la roca negra. Continuaron tratando de averiguar el significado de esos n�meros mientras esperaban rescate, pero despu�s lleg� la enfermedad y acab� con sus compa�eros. Despu�s de que todos murieron, Rousseau fue a la torre y cambi� la transmisi�n por la que escuchamos en un episodio anterior. �Pero qu� hay acerca de los n�meros?�D�nde obtuvieron ese poder?�Acaso ella no sabe que los n�meros est�n malditos? Rousseau le responde que los n�meros son los que la llevaron all�, justo como llevaron a Hurley tambi�n. Y desde entonces, ella ha perdido todo lo que ama. Por lo tanto ella concuerda con Hurley: los n�meros est�n malditos.
Hurley est� redimido. Se siente incre�blemente aliviado por haber encontrado finalmente a alguien que estuviera de acuerdo con �l. No puede evitar emocionarse, as� que se lanza hacia Rousseau y la sofoca con un genuino y sincero abrazo de aprecio. No est� loco, de verdad no lo est�.
De regreso al habitat de la francesa, Jack y Sayid intentan salvar de entre los restos cualquier objeto, por peque�o que sea. Y es entonces cuando Sayid descubre su foto casi hecha trizas: el rostro de Nadia a�n claro, cuyos ojos lo miran directamente. Y de pronto aparece Charlie y le comenta que alguien les hab�a disparado. Y justo cuando nos preguntamos qu� pas� con Hurley, aparece en escena sumamente calmado y coloca una bater�a en las manos de Jack. Mira a Sayid a los ojos… “Ella manda a decir hola”. M�s tarde esa noche, mientras Jin y Michael contin�an trabajando en la balsa, Jack y los dem�s regresan a la playa. Sayid le da la bater�a a Michael, quien est� muy agradecido.
En otro lugar, Claire est� ayudando a Locke a dar los toque finales a su proyecto. Mientras conversan, ella admite que iba a dar su beb� en adopci�n. Resulta, adem�s, que hoy es su cumplea�os. Cuando Locke le pregunta por qu� no le ha dicho a nadie al respecto, ella le cuenta acerca de por qu� piensa que no es importante. Y cuando Locke coloca su proyecto en la posici�n correcta, vemos claramente lo que es. Es una cuna hermosa. “Feliz cumplea�os, Claire”.
Al pie de una fogata, Charlie se une a Hurley y le pide terminar la conversaci�n que estaban teniendo cuando empezaron los disparos. Hurley le dice que piensa que el accidente del avi�n fue su culpa. Pero Charlie le responde que a las personas buenas le pasan cosas malas todo el tiempo, y le admite que �l era drogadicto. Y mientras ambos reflexionan, Charlie le dice que acaba de compartir con �l su m�s profundo y oscuro secreto; lo m�nimo que podr�a hacer Hurley es responderle de la misma forma. “Est� bien”, dice Hurley. “Antes, cuando estaba en casa, gan� ciento cincuenta y seis millones de d�lares”. Charlie queda estupefacto, en silencio. “Est� bien, no me digas nada. Te abro mi esp�ritu y todo lo que recibo son est�pidas bromas”.
Y mientras nos alejamos de la playa en la tarde, hacemos una �ltima parada en la selva, en el artefacto que Locke y Boone encontraron algunos cap�tulos atr�s. Nos acercamos cada vez m�s y notamos que hay algo grabado en el concreto, rodeando a la portilla. Parece ser una serie de n�meros. Y mientras llegamos m�s cerca, podemos leerlos: 4,8.15,16,23,42…
Informaci�n original de Lost-AXN.
Dejar un comentario


