El deseo de innovar – parte II
Esto es algo de lo que estoy profundamente convencido: Los planes nunca deberÃan acabarse. No importa en qué estado haya quedado un proyecto, o si estás total o parcialmente convencido de los resultados, siempre es necesario tener una pequeña guÃa o mapa hacia dónde deberÃa seguir avanzando. Christian Van Der Henst S., un amigo a quién aprecio mucho, siempre dice que “un sitio nunca está realmente terminado, simplemente dejamos de trabajar en el por un rato“.
Algunas veces será necesario un cambio radical, costoso, trabajoso y prolongado. Aqui podrÃamos incluir un rediseño o reestructuración de un sitio, o quizás mudarlo de plataforma. En estos casos, lo mejor es tomárselo personal pero con calma, definir una estrategia simple y directa (nada de complicados planes de conquista del mundo) y fijar un horario lo más estable posible, para llevar a cabo la tarea. Incluso, para los que más fácilmente se distraen, lo mejor serÃa establecer fechas lÃmite.
Pero no siempre se necesita encarar un rediseño completo o un cambio tan drástico. Muchas veces solo es cuestión de mejorar levemente un sitio, agregando una funcionalidad nueva o una sección distinta. Un ejemplo, serÃa la instalación de un foro y la necesaria adaptación al diseño/estructura de un sitio existente. El tiempo que puede llevarte este tipo de tareas no deberÃa exceder la semana de trabajo, con una, posible, semana anterior de planeamiento (aquà he de reconocer que no soy ningún ejemplo a seguir, porque suelo colgarme y dejar de trabajar en este tipo de mini-proyectos). No hay que perder de vista nunca el beneficio que se persigue con un cambio de este tipo, algo de lo que hablaré en otro momento.
¿Pero todos son planes largos? Claro que no. Hay tareas mucho más cortas e igual de gratificantes, que no podemos dejar afuera. Esto es: a veces es necesario una modificación rápida, cambiar algo, probar algo distinto. El tiempo para realizar esto, se encuentra durante el dÃa, luego del trabajo, o en unas horas durante el mismo.
¿Y solo de cambios se trata? Claro que no, porque en algún momento habrá que sentarse y crear contenido. Y aquÃ, como en todo, corre por parte y gusto de cada persona, ya que habrá quienes prefieran escribir un artÃculo completo, usando 15 o 20 minutos cada dÃa hasta tenerlo listo, o personas que encuentran inspiración en un momento dado, y en un par de horas logran terminar tres o cuatro artÃculos completos, listos para publicar en los dÃas sucesivos.
Como vemos, las posiblidades para seguir trabajando en un proyecto, son amplias, a lo cuál nunca hay que olvidar un tema fundamental, y que será tema para otro post: Innovar, además, es buscar constantemente nuevos proyectos.
Ver También:
2 comentarios



Y qué proyectos nuevos tienes ya en mente Pablo?
[...] El deseo de innovar – Parte II [...]