Google Lively, avatars y chat 3D

Vaya sorpresa me acabo de llevar ni bien vuelvo de PVN 4, y es que Google acaba de lanzar Lively, una aplicación para poder chatear con otras personas, utilizando personajes y ambientes en 3D (si señora, como las pelÃculas que ven sus hijos) y todo ello sin salir de su navegador favorito.
Se baja fácilmente y se instala como un plugin para Firefox o Internet Explorer (por ahora los chicos-Mac quedan afuera, ya que solo es para Windows Vista/XP), y con ingresar a una URL ya estamos charlando con otras personas en un ambiente personalizado. Y digo personalizado, porque si bien se puede elegir como base algunos escenarios (muy bien realizados, por cierto), la personalización del ambiente queda a gusto de quienes lo estén visitando en el momento, ya que pueden agregar distintos elementos.
Hasta ahora, estas son algunas de mis impresiones:
- Se pueden visitar habitaciones (chat rooms) ya creadas y personalizadas por terceros, o crear una habitación propia partiendo de un escenario (aquà estos escenarios se conocen como shells). Y las opciones son variadas en este aspecto: Se puede indicar si los visitantes podrán agregar elementos, mover los existentes, o si el dueño de la habitación será el único que decore. Se puede indicar música ambiente de fondo, o subir música que tengamos en la PC.

- Los controles los desarrolló un esquizofrénico. Sino no entiendo la manera en que se haya encontrado la manera MENOS intuitiva de conducirnos en este mundo virtual. Si al menos hubieran utilizado algo a lo que nos tienen acostumbrados, como los controles de Google Earth, todo hubiera sido más fácil.
- Se pueden modificar algunas propiedades de los elementos que agreguemos a nuestra habitación. AsÃ, por ejemplo, de una lámpara de lava podemos agregar un link que lleve a alguna búsqueda o sitio web. O si agregamos un televisor, podemos indicarle QUE video de YouTube reproducir. Se vienen los videos de Peter Capusotto a la web 3D!.
- Lively utiliza, como era de esperarse, el login de Google Accounts, o sea, podemos estar tranquilos que seguramente tendremos mucha integración entre este ambiente y otros servicios. Como que venga volando un sobre para avisarnos que tenemos email o por el contrario, tener a nuestro avatar paseando por nuestro Blogger, o cualquier combinación loca y más molesta que Clippo.
- Se pueden “comprar” algunos elementos utilizando un cátalogo online en la página de Lively, y si bien los elementos de momento son gratis, todo apunta a que se va a generar un marketplace de elementitos virtuales, donde vamos a mirar asombrados como la gente efectivamente, los compra.
- Dichos elementos (ya sean estilos extra de peinados, muebles, ropa, zapatillas, accesorios, lo que se les venga a la mente) de momento han sido diseñados particularmente por algunos elegidos a dedo por Google, aunque de seguro se abrirá esto para cualquiera que pueda utilizar SketchUp en un nivel medio, pueda crear elementos, o sino bajarlos directamente del 3D Warehouse (que utiliza Google Earth).
- Los avatares que creemos (de momento limitados a unas pocas opciones) responden gestualmente a algunas expresiones en el chat, por eso si nos reÃmos anglosajonamente (“hahahahaha”, por ejemplo), entonces nuestro avatar se agarra la panza y se descostilla de risa. En cambio, si expresamos nuestro aburrimiento por todo el hecho (“zzzzzzz”), el dicho avatar tuerce el cuello en señal de querer matarse y dejar de sufrir, virtualmente también.
- Los personajes virtuales vienen con algunas animaciones por defecto, que permiten un poco de interacción con otros personajes. Se les puede abrazar, jugar, llorar en el hombro, o los muchos más divertidos: ahorcar (al estilo Darth Vader), patear, o tirarles un junque en la cabeza. Esperemos que esto también pueda ser personalizable en el futuro.
Obviamente, no esperemos maravillas tampoco. Ni bien se activa una sala en Lively, el navegador que estemos utilizando (en mi caso Firefox) comienza a consumir memoria como si fuera su único propósito en el universo. Tip: no se aconseja usarlo al mismo tiempo que el Photoshop o una descarga de torrents, si no queremos ver como nuestra máquina agoniza de dolor.
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